El Chano va a más
La vida es, sin duda alguna, una carrera de fondo, y no siempre tiene por qué ser justa. Quizás la clave sea pasar por ella afrontándola con optimismo . Sólo así se puede estar despierto para aprovechar las oportunidades que la propia existencia le pone a uno bajo las narices, y que sólo se pueden ver llevando la cabeza bien alta y los ojos bien abiertos. Con dignidad. Siempre hay un lado bueno a cada sombra del camino. Esto es lo que El Chano comprendió cuando aquella tarde en la plaza de toros de Ávila, al abrigo de su muralla, imponente y defensora, un novillo apretó a tablas y pasó por encima de El Chano como el caballo de Atila.