¡Medinaceli, resiste!.
Hoy me resulta imposible no acordarme de Tordesillas y su legendario Toro Vega. Año tras año iban a Tordesillas autobuses de financiados manifestantes que iban a la localidad vallisoletana a provocar abiertamente, enfrentarse a la autoridad e impedir la celebración de un espectáculo legal, hasta el año pasado. Hoy el Toro Vega, tal y como se ha venido celebrando durante siglos, ha desaparecido. El partido popular de Castilla y León cedió a los manifestantes. Miles de tordesillanos defendiendo EN PAZ su tradición, frente a autobuses de subvencionados provocadores. Y ganan estos últimos. Qué pena. Qué falta de agallas del PP de Castilla Y León. El Toro Vega, y el del Júbilo de Medinaceli se encuadran en la tauromaquia popular, y por tanto los respeto y abogo por su defensa y promoción en la medida en que los municipios en los que se celebran los siguen demandando. Mientras sigan formando parte de su idiosincrasia. En Tordesillas los provoca...