Sensibilidad animal. Hipocresía 3.0

Mi libertad acaba donde empieza la del otro. Yo, como ciudadano, tengo unas obligaciones, y por lo tanto, unos derechos. Yo, como humano tengo una sensibilidad, que consiste en que no tolero que se intente cercenar mis libertades, y haciéndolo más extensivo, se pretenda modificar mi forma de vida, mi cultura, mis costumbres y mis derechos.

Pero… ¿y los animales?... una mesa es una cosa. Un animal está claro que no es una cosa, pero tampoco es un humano. De igual forma que un humano no es un animal. Y en esto que llegan los políticos, TODOS, y meten sus sucias manos en nuestra forma de vida, y conceden a los animales el estatus de "seres vivos dotados de sensibilidad".

Toda esta caterva de políticos que babean por cuatro votos estarían pensando en su perrito confinado en una terraza y atado a una correa, o en su gatito castrado, esterilizado, o sepa Dios…

Esas mascotas, destinadas a cubrir las deficiencias afectivas de todos esos que pretenden su humanización, no tienen sensibilidad cuando su amo, en quien “confían” plenamente les niega el derecho de tener descendencia?. Eso no, ¿verdad? Es decir, todo lo que promueva que el perrito en cuestión me siga sirviendo emocionalmente será bienvenido, e importa bien poco lo que pueda sentir. Esa es la lucha. NADA IMPORTAN LOS ANIMALES A ESA GENTE.

Sigamos hablando de sensibilidades. Ese mismo perrito, persigue a una paloma en una plaza de una ciudad cualquiera. ¿Qué pasa con su instinto asesino? (sí, tu perrito quiere “asesinar” una palomita para comérsela, no para acunarla), también se lo negamos. A la mierda de nuevo su sensibilidad. A un perro cazador se le impide cazar, pero que me siga lamiendo las manos y la cara. Que yo lo querré como a un niño. Ole!

Cuando se trata de humanizar los animales que usamos como mascotas para beneficio propio, lo que hacemos es animalizar al hombre (como especie, no se enfade la progresía por no decir hombre / mujer).

Un animal es… un animal, y como tal merecen un trato acorde. Pero ese melón es mejor no empezarlo. Es ese trato el que hay que definir para frenar abusos, en eso todos estaremos de acuerdo, pero andar el camino para humanizar una iguana (¿por qué no?), es ridículo. Y peligroso.

Por un lado se reconoce sensibilidad a un animal, pero se le niega el instinto de caza o reproducción. A la mierda su “sensibilidad”. Hipocresía 3.0

Comentarios

  1. Muy preocupado con la depresión de las ladillas por los geles de última generación. Espero urgente iniciativa parlamentaria.

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  2. Los casos de hipocresía con respecto a los animales no tiene fin. Además de perros y gatos ¿qué pasa con los pájaros o con los peces de "compañia" y podríamos seguir con los insectos o con los vegetales y con todo lo que tiene vida ......

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