Fran Rivera. Adiós al torero cuché

Cuando se hicieron públicos los carteles me llamó la
atención el del lunes 1 de mayo, con toros de Daniel Ruiz y acompañado
de Julián López ‘El Juli’ y su hermano Cayetano. Olía a
ceremonia por lo desajustado del cartel. No fue mérito mío exclusivamente. Fueron
varios los medios que lo analizaban guiñando un ojo cómplice. Ese día se
despedirá del coso sevillano, mientras que será en Ronda donde se cortará la
coleta.
Ahora bien, ¿qué consecuencias tendrá para el toreo esta
retirada? Es innegable que
Francisco tiene un gran tirón por lo público del personaje. El mismo tirón que
hace que las gradas se pueblen de curiosos de ver al guapo (según me dicen) torero de dinastía lo más
cerca posible. Y poder decir que lo vieron torear. Habrá gente que pretenda ver
un “Salvame” en vivo y en directo, olvidando la importancia de lo que ocurre en
el ruedo. Entonces, para el público tendrá el impacto del “dar que hablar” y la
bajada de taquilla en aquellas plazas (últimamente de categorías menores, salvo
excepciones) donde actúa.
¿Y para el aficionado de verdad? Ufff, es este un charco difícil
de salvar. Digamos que, por lo menos a mí, no me supone una pérdida insalvable
(he sido diplomático). Conste mi respeto a Francisco, y a todos los toreros,
pero para gustos están los colores, y esa tonalidad pastel a mi no me llena. He
de reconocer que sus intervenciones casi constantes en defensa de la fiesta es
lo que hace al torero más cercano a mí. Sin embargo, en el aspecto lidiador, no
recuerdo ni una sola faena que me haya llenado. Lo siento. Nunca estuvo en mis
preferencias al pasar por taquilla.
En cualquier caso, estaré atento a la tarde de marras en
Sevilla. Tarde que anuncia detalles, gestos, guiños y pañuelos de vuelo fácil. Todo
el mundo tiene derecho a su minuto de gloria. Aunque sea homenaje a una vida
dedicada al toro. No me extraña que elija Sevilla. “Llueve” menos que en Madrid.
Y además hace mejor.
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