Las fundas a examen.

Es cierto que
los defensores de las fundas argumentan la reducción de bajas por peleas, y el
nulo desgaste o escobillado de los pitones al meterlos en la tierra de donde pueden
entresacar piedras.
Mantienen íntegros los pitones, hasta el
momento del embarque, donde hay que meter otra vez al toro al mueco para
quitarle las fundas. Eso si todo va bien, porque si pierden una, o las dos fundas, implica
otro paso por el incómodo mueco. Se trata, por tanto, de poner en la balanza de
un lado, la rentabilidad económica de vender un animal con las puntas íntegras
y mantener al mínimo las bajas por peleas, y del otro lado el mantener el
romanticismo de venerar al animal sin manipularle para adulterar sus defensas.
Pero los aficionados nos quedamos con el enfoque romántico
de la ganadería. Me quedo con
el lado bohemio y con ver la imponente estampa del TORO Rey de la dehesa.
Además hay alguna pregunta que no tengo claro su respuesta:
¿cómo afectan las fundas a la lidia?, ¿cuando
el toro remata en el burladero mide la distancia hasta la madera?, ¿y hasta la
muleta?. ¿Cómo afectan a la dureza del pitón?.
En fin, supongo que todo dependerá de factores
como el tipo de ganadería, su casta, su carácter en el manejo, el terreno de la
finca, el precio final del toro, la rentabilidad de la ganadería etc. A mí no
me gustan, pero reconozco que si fuera ganadero, vería de primera mano el efecto
de manipular el ganado, e igual opinaba distinto. Mientras tanto...viva el TORO íntegro.
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